El Sexo de los Peces

La finalidad última de todas y cada una de las distintas formas de vida que se dan en la naturaleza es la de  perpetuar el patrimonio genético de su especie, es decir, reproducirse. Esta necesidad condiciona la mayor parte de los comportamientos y determina en modo absoluto la esfera sexual.

Mientras que en el medio terrestre el cambio de sexo es un fenómeno raro, en el medio acuático el cambio de el sexo de los peces, es la norma para multitud de especies de peces. Este hecho, el de que un mismo individuo posea, simultáneamente o no, glándulas sexuales femeninas y masculinas se denomina hermafroditismo.

En líneas  generales podemos hablar de tres tipo fundamentales de hermafroditismo:

Algunas especies, como las Bogas y los Dentones (Dentex dentex), presentan lo que se denomina hermafroditismo rudimentario. Sólo los individuos muy jóvenes tienen órganos de los dos sexos, aunque aún totalmente inmaduros y por lo tanto sin posibilidad de producir gametos. Cuando crece el animal desarrolla uno de los sexos y lo conserva durante toda su vida. Otras especies, como los serránidos,  presentan hermafroditismo simultáneo, es decir, son machos y hembras a la vez, pues tienen contemporáneamente activas tanto las gónadas femeninas como las masculinas, produciendo gametos femeninos y masculinos al mismo tiempo. Así sucede con la cabrilla (Serranus cabrilla), la cual puede incluso autofecundarse.

En el hermafroditismo sucesivo se desarrollan primero las gónadas de un sexo y después, en un determinado estadío de la vida, se desarrollan las gónadas del otro sexo, involucionando las primeras. Dependiendo de la especie primero se es hembra durante la juventud, para transformarse más adelante en machos durante la vida adulta (hermafroditas proterogínicos), o a la inversa (hermafroditas proteándricos). La mano del hombre también puede provocar el  cambio de el sexo de los peces. La manipulación quirúrgica de los órganos sexuales, los tratamientos hormonales o variando la proporción de sexos en los tanques de cría, son formas habituales de lograrlo. Incluso se puede conseguir con especies de peces no hermafroditas.

El Sexo de los Peces

Dentex dentex

El Sexo de los Peces

Serranus cabrilla

El Sexo de los Peces

Amphiprioninae

¿cuándo conviene ser primero hembra y después macho, o viceversa?

El sexo de los peces no es que sea un fenómeno que se pueda elegir a voluntad. De hecho, el hermafroditismo es un rasgo hereditario de la especie. Lo que sí puede variar es el momento en que se produce dicho cambio de sexo. Principalmente depende de las costumbres reproductivas de una población concreta de peces, de las condiciones del entorno y de las dimensiones de los ejemplares. Por ejemplo, la Cherna (Polyprion americanus) tiene un esquema de población en la cual pocos y grandes machos controlan un territorio. Éstos impiden que otros machos más pequeños se acoplen con las hembras de su harén. Es un clásico caso de protoginia, en el que los ejemplares pequeños son hembras. Conviene ser primero hembras porque, dadas las pequeñas dimensiones, no están en grado de competir con los machos más grandes, cosa que podrán hacer cuando crezcan, y es entonces cuando se produce la inversión de el sexo de los peces.

Cuando no existe territorialidad, los machos no tienen porqué ser grandes y agresivos para amedrentar a sus rivales. En estos casos, las especies son primero machos y después grandes hembras, como ocurre con las doradas. Esto es así porque un macho de pequeñas dimensiones puede producir mucho más esperma que óvulos una hembra de la misma talla. Con la edad aumentará de tamaño y transformándose en hembra podrá producir una gran cantidad de las preciadas huevas. En determinadas especies no es obligatorio que se produzca siempre la inversión de sexo. Por ejemplo, la mitad de los ejemplares de Tordo merlo (Labrus merula) quedan como hembras toda su vida, mientras que en la otra mitad se produce la inversión sexual.

El Sexo y Talla de los Peces

Si es verdad que en muchas ocasiones basta conocer la talla para determinar el sexo de los peces de esa especie. Por debajo de una determinada longitud, todos los individuos de una población son, por ejemplo, hembras; por encima son machos. Así se puede comprobar como en el Tordo verde (Labrus viridis) los individuos inferiores a 27 cm son hembras y los que superan los 38 cm son machos. En los ejemplares entre 27 y 38 cm puede no haberse producido todavía la inversión de sexo por múltiples factores externos (temperatura del agua, alimentación, competencia de sexos, stress ambiental).

Sin embargo, no es así para otras especies. En el caso de la Cherna (Polypropion americanus) es imposible afirmar que a un cierto peso se transforma en macho; la inversión sexual depende enormemente de la presión competitiva de los otros machos. También es un error afirmar que los grandes ejemplares que superan ciertas dimensiones ya no son fértiles. Argumento que emplean muchos pescadores submarinos.

El Sexo y Coloración de los Peces

Es frecuente que en determinadas especies en las que se produce la inversión en el sexo de los peces, lleve aparejado un espectacular cambio de colores y diseño de su librea. En líneas generales, los machos terminales suelen tener una librea más vistosa. Pero como veremos a continuación, detrás de la norma general hay variantes para todos los gustos. Por ejemplo, en las Doncellas (Coris julis) no hay correspondencia entre coloración y sexo, pues puede haber hembras con librea de macho, y machos con librea de hembra. De hecho, estos peces nacen machos o hembras. Alguna de las hembras más grandes termina convirtiéndose en macho, siendo los únicos individuos hermafroditas de la especie. Solo los machos dominantes, con librea masculina, tienen un comportamiento social y sexual correspondiente a su sexo. Son hiperactivos, agresivos y celosos de su harén de hembras, a las que pretenden fecundar en exclusividad. A menudo están tan enfrascados en defender su territorio durante el periodo de fecundación, que los machos más pequeños, con librea de hembra, aprovechan la ocasión para, en una rápida y temerosa pasada sobre los huevos echar un chorrito de su esperma sobre ellos.

Lo primitivo no significa una desventaja frente a lo evolucionado

El gonocorismo, es decir, nacer y morir con el mismo sexo, es un modelo sexual mucho más evolucionado. Sin embargo, el hermafroditismo, un modelo sexual primitivo, se mantiene en la actualidad sin ningún tipo de desventaja frente al otro. Por ejemplo, las poblaciones hermafroditas pueden variar su proporción de sexos a voluntad estimulando o bloqueando la inversión según sus necesidades. Incluso en amplias áreas, este fenómeno sexual es claramente predominante, como ocurre en las aguas tropicales.

El Sexo de los Peces

Lambrus merula

El Sexo de los Peces

Lambrus viridis

El Sexo de los Peces

Coris julis

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One Comment

  1. Vivian 6 octubre, 2017 at 03:31 - Reply

    Muy interesante!!!

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